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No Me Llames Abuela ( De Isabel Allende )


Nanar

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Bonjour,

voilà j'ai un sérieu problème avec le texte de Isabel ALLENDE ( No me llames abuela ! ) extrait de : La ciudad de las bestias, 2002

Voici le texte :

Había pasado la medianoche y empezaba a nevar cuando el muchachollegó a la calle de su abuela. El barrio le pareció decrépito, sucio y feo, nohabía un árbol por ninguna parte y desde hacía un buen rato no se veíagente. Pensó que sólo un desesperado como él podía andar a esa hora porlas calles de Nueva York, sólo se había librado de ser víctima de un atracoporque ningún bandido tenía ánimo para salir en ese frío. El edificio erauna torre gris en medio de muchas otras torres idénticas, rodeada de rejasde seguridad. Tocó el timbre y de inmediato la voz ronca y áspera deKate Cold preguntó quién se atrevía1a molestar a esa hora de la noche.Alex adivinó que ella lo estaba esperando, aunque por supuesto jamás loadmitiría. Estaba helado hasta los huesos y nunca en su vida había necesitado tanto echarse en los brazos de alguien, pero cuando por fin se abrióla puerta del ascensor en el piso once y se encontró ante su abuela, estabadeterminado a no permitir que ella lo viera flaquear2.

– Hola, abuela –saludó lo más claramente que pudo, dado lo mucho quele castañeaban los dientes.

– ¡Te he dicho que no me llames abuela! –lo increpó ella.

– Hola, Kate.

– Llegas bastante tarde, Alexander.

– ¿No quedamos en3que me ibas a recoger en el aeropuerto3? –replicóélprocurando que no le saltaran las lágrimas.– No quedamos en nada. Si no eres capaz de llegar del aeropuerto a micasa, menos serás capaz de ir conmigo a la selva –dijo Kate Cold–. Quítate la chaqueta y las botas, voy a darte una taza de chocolate y prepararteun baño caliente, pero conste que lo hago sólo para evitarte una pulmonía. Tienes que estar sano para el viaje. No esperes que te mime4en elfuturo, ¿entendido?

– Nunca he esperado que me mimaras –replicó Alex.

– ¿Qué te pasó en la mano? –preguntó ella al ver el vendaje, empapado.

– Muy largo de contar.

El pequeño apartamento de Kate Cold era oscuro, atiborrado5y caótico.[...] Vio maletas, mochilas y cajas tiradas por los rincones, libros, periódicos y revistas amontonados sobre las mesas. Había un par de cráneoshumanos traídos del Tibet, arcos y flechas de los pigmeos del Africa,cántaros funerarios del desierto de Atacama. [...] Hasta entonces Alex nohabía visto a su abuela en su ambiente y debió admitir que ahora, al verlarodeada de sus cosas, resultaba mucho más interesante. Kate Cold teníasesenta y cuatro años, era flaca y musculosa, pura fibra y piel curtida porla intemperie. [...] También estaba orgullosa de no haberse quebradonunca un hueso, no haber consultado jamás a un médico y haber sobrevivido desde a ataques de malaria hasta picaduras de escorpión.

Media hora más tarde Alex había entrado en calor con el baño y estabaenvuelto en una bata, con calcetines de lana, devorando albóndigas decarne con puré de patatas, una de las pocas cosas que comía con agrado ylo único que Kate sabía cocinar.

– Son las sobras de ayer –dijo ella, pero Alex calculó que lo había preparado especialmente para él. No quiso contarle su aventura con Morgana,para no quedar como una babieca6, pero debió admitir que le habíanrobado todo lo que traía.

– Supongo que me vas a decir que aprenda a no confiar en nadie – masculló el muchacho sonrojándose.

– Al contrario, iba a decirte que aprendas a confiar en ti. Ya ves Alexander, a pesar de todo pudiste llegar hasta mi apartamento sin problemas.

– ¿Sin problemas? Casi muero congelado por el camino. Habrían descubierto mi cadáver en el deshielo de la primavera –replicóél.

– Un viaje de miles de millas siempre comienza a tropezones7. ¿Y elpasaporte? –inquirió Kate.

– Se salvó porque lo llevaba en el bolsillo. Lo que más lamento es miflauta –comentó Alex.

– Tendré que darte la flauta de tu abuelo. Pensaba guardarla hasta quedemostraras algún talento, pero supongo que está mejor en tus manosque tirada allí–ofreció Kate

Et la compréhension du texte

1. ¿Dónde vivía la abuela del muchacho?

2. ¿En qué condiciones llegó a casa de su abuela?

3. El primer contacto entre Kate y Alex: ¿cuál fue la reacción de cada uno?

4. ¿Qué le llamó la atención a Alex en el apartamento de su abuela?

5. ¿Qué estaban a punto de hacer ambos? Justifique su respuesta con elementos sacados del texto.

6. Traduire de la ligne 35 «Hasta entonces...» jusqu'à l. 41 «... picaduras de escorpión»

.EXPRESSION PERSONNELLE

1. ¿Qué opina usted del personaje de la abuela?

2. El viaje: escuela de la vida. ¿Qué le parece?

à l'aide..

Posté(e)

Bonjour,

voilà j'ai un sérieu problème avec le texte de Isabel ALLENDE ( No me llames abuela ! ) extrait de : La ciudad de las bestias, 2002

Voici le texte :

Había pasado la medianoche y empezaba a nevar cuando el muchachollegó a la calle de su abuela. El barrio le pareció decrépito, sucio y feo, nohabía un árbol por ninguna parte y desde hacía un buen rato no se veíagente. Pensó que sólo un desesperado como él podía andar a esa hora porlas calles de Nueva York, sólo se había librado de ser víctima de un atracoporque ningún bandido tenía ánimo para salir en ese frío. El edificio erauna torre gris en medio de muchas otras torres idénticas, rodeada de rejasde seguridad. Tocó el timbre y de inmediato la voz ronca y áspera deKate Cold preguntó quién se atrevía1a molestar a esa hora de la noche.Alex adivinó que ella lo estaba esperando, aunque por supuesto jamás loadmitiría. Estaba helado hasta los huesos y nunca en su vida había necesitado tanto echarse en los brazos de alguien, pero cuando por fin se abrióla puerta del ascensor en el piso once y se encontró ante su abuela, estabadeterminado a no permitir que ella lo viera flaquear2.

– Hola, abuela –saludó lo más claramente que pudo, dado lo mucho quele castañeaban los dientes.

– ¡Te he dicho que no me llames abuela! –lo increpó ella.

– Hola, Kate.

– Llegas bastante tarde, Alexander.

– ¿No quedamos en3que me ibas a recoger en el aeropuerto3? –replicóélprocurando que no le saltaran las lágrimas.– No quedamos en nada. Si no eres capaz de llegar del aeropuerto a micasa, menos serás capaz de ir conmigo a la selva –dijo Kate Cold–. Quítate la chaqueta y las botas, voy a darte una taza de chocolate y prepararteun baño caliente, pero conste que lo hago sólo para evitarte una pulmonía. Tienes que estar sano para el viaje. No esperes que te mime4en elfuturo, ¿entendido?

– Nunca he esperado que me mimaras –replicó Alex.

– ¿Qué te pasó en la mano? –preguntó ella al ver el vendaje, empapado.

– Muy largo de contar.

El pequeño apartamento de Kate Cold era oscuro, atiborrado5y caótico.[...] Vio maletas, mochilas y cajas tiradas por los rincones, libros, periódicos y revistas amontonados sobre las mesas. Había un par de cráneoshumanos traídos del Tibet, arcos y flechas de los pigmeos del Africa,cántaros funerarios del desierto de Atacama. [...] Hasta entonces Alex nohabía visto a su abuela en su ambiente y debió admitir que ahora, al verlarodeada de sus cosas, resultaba mucho más interesante. Kate Cold teníasesenta y cuatro años, era flaca y musculosa, pura fibra y piel curtida porla intemperie. [...] También estaba orgullosa de no haberse quebradonunca un hueso, no haber consultado jamás a un médico y haber sobrevivido desde a ataques de malaria hasta picaduras de escorpión.

Media hora más tarde Alex había entrado en calor con el baño y estabaenvuelto en una bata, con calcetines de lana, devorando albóndigas decarne con puré de patatas, una de las pocas cosas que comía con agrado ylo único que Kate sabía cocinar.

– Son las sobras de ayer –dijo ella, pero Alex calculó que lo había preparado especialmente para él. No quiso contarle su aventura con Morgana,para no quedar como una babieca6, pero debió admitir que le habíanrobado todo lo que traía.

– Supongo que me vas a decir que aprenda a no confiar en nadie – masculló el muchacho sonrojándose.

– Al contrario, iba a decirte que aprendas a confiar en ti. Ya ves Alexander, a pesar de todo pudiste llegar hasta mi apartamento sin problemas.

– ¿Sin problemas? Casi muero congelado por el camino. Habrían descubierto mi cadáver en el deshielo de la primavera –replicóél.

– Un viaje de miles de millas siempre comienza a tropezones7. ¿Y elpasaporte? –inquirió Kate.

– Se salvó porque lo llevaba en el bolsillo. Lo que más lamento es miflauta –comentó Alex.

– Tendré que darte la flauta de tu abuelo. Pensaba guardarla hasta quedemostraras algún talento, pero supongo que está mejor en tus manosque tirada allí–ofreció Kate

Et la compréhension du texte

1. ¿Dónde vivía la abuela del muchacho?

Elle vivait à New York

2. ¿En qué condiciones llegó a casa de su abuela?

Comme il commençait à neiger, il est arrivé trempé. On lui a volé ses affaires, sauf son passeport qu'il avait dans sa poche.

3. El primer contacto entre Kate y Alex: ¿cuál fue la reacción de cada uno?

Alex voulait du réconfort de sa grand-mère, quant à elle, elle est froide vis à vis de son petit-fils (nieto)

4. ¿Qué le llamó la atención a Alex en el apartamento de su abuela?

Ce qui frappa Alex c'est que l'apartement était "oscuro, atiborrado y caótico".

"Vio maletas, mochilas y cajas tiradas por los rincones, libros, periódicos y revistas amontonados sobre las mesas. Había un par de cráneoshumanos traídos del Tibet, arcos y flechas de los pigmeos del Africa,cántaros funerarios del desierto de Atacama".

5. ¿Qué estaban a punto de hacer ambos? Justifique su respuesta con elementos sacados del texto.

Il étaient sur le point de partir en voyage.

6. Traduire de la ligne 35 «Hasta entonces...» jusqu'à l. 41 «... picaduras de escorpión»

Je te laisse traduire, tu dois en être capable, si tu as un ennuis tu me le dis, on essaiera de voir ça.

.EXPRESSION PERSONNELLE

1. ¿Qué opina usted del personaje de la abuela?

Ca je ne peut pas t'aider, c'est ton point de vue qu'ils demandent.

2. El viaje: escuela de la vida. ¿Qué le parece?

Là aussi, on demande ton point de vue pour savoir si tu penses que le voyage permet l'éducation à la vie.

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