gadjio Posté(e) le 29 mars 2004 Signaler Posté(e) le 29 mars 2004 Pourriez vous m'aider à finir ma traduction et à l'améloirer si possible.. merci d'avance La lucha en los Andes de un médico espanol Salvador Comas es médico. Tiene tan sólo 29 anos, pero sus ojos vivos reflejan el fuego de quien ha visto ya demasiado sufrimiento. Tiene a su cargo la misión de Médicus Mundi en el norte de Potosí. Vive solo en la localidad de Sacaca, junto a un pequeno hospital en obras, el único en 200 kilómetros a la redonda. Sólo tiene la ayuda de María Asunción Salcedo, que vive alejada, en la comunidad de Bolívar, y la de un médico belga de la organización que se ocupa de la zona baja, en San Pedro. Dos monjas, de la Providencia, le sirven de enfermeras. Su clientela son indígenas quechuas y aymaràs. Gente muy pobre, pegada visceralmente a sus tradiciones. Prefieren al brujo, al hechicero del lugar, que a Salvador. Sólo acuden a él en último extremo, cuando saben que los hechizos han fracasado. Hijo de republicanos emigrados, pasó los primeros nueve anos de su vida en Francia. Luego, en Gerona, la tierra de sus antepasados, creció sin màs complicaciones junto a sus tres hermanas. Siempre había querido ser médico y lo consiguió en la facultad de Barcelona. Fue luego cuando le entró la inquietud. Mientras damos saltos con el vehículo -«la movilidad» como se dice en estas tierras- me cuenta sus experiencias. Sólo cada muchos kilómetros nos cruzamos con algún ser viviente. Son pastores con sus llamas y cor- deros, que aguantan el viento frío y cortante protegidos por sus ropas multicolores, sin màs arma que una honda con la que son capaces de alcanzar una puntería increíble. Salvador, pelo moreno ensortijado, barba recortada y una sonrisa permanente, necesita hablar, desahogarse. «l_a mortalidad infantil [aqui] es impresionante, mucho mayor que en otras zonas de Bolivia.» [...] et la traduction:(là ou g coincé g laissé en espagnol) La lutte dans les Andes d’un médecin espagnol Salvador manges ce médicament. Il n’a que 29 ans, mais ses yeux vifs reflètent le feu de toutes les souffrances qu’il a déjà vues. Il a à sa charge la mission de Medicus Mundi dans le nord de Potosi. Il vit seul dans la localité de Sacaca, près d’un petit hôpital en construction, le seul dans 200 kilomètres à la ronde. Il a seulement l’aide de Maria Asunción Salcedo, qui vit éloigné de chez lui, dans la commune de Bolivar, et celle d’un médecin Belge de l’organisation qui s’occupe de la zone inférieur, à San Pedro. Deux bonnes sœur de la Providence, lui servent d’infirmières. Sa clientèle sont des indigènes quechuas et aymaras. Les gens très pauvres, sont attachés viscéralement à leur religion. Ils préfèrent le sorcier, le sorcier du lieu, que Salvador. Ils vont seulement le voir qu’en dernier recours, quand ils sauront que les sortilèges sont inutiles. Fils de républicains émigrés, il a passé les 9 premières années de sa vie en France. Après, en Gerona, la terre de ses ancêtres, il a grandit sans trop de difficultés avec ses 3 sœurs. Il a toujours voulu être médecin et a réussi avec difficultés à Barcelone. Fue luego cuando le entró la inquietud. Nous donnons entre temps des aller retour avec le véhicule-« la mobilité » comme on dit dans ces terres- il me raconte ses expériences. Sólo cada muchos kilómetros nos cruzamos con algún ser viviente. Son pastores con sus llamas y cor- deros, que aguantan el viento frío y cortante protegidos por sus ropas multicolores, sin màs arma que una honda con la que son capaces de alcanzar una puntería increíble. Salvador, pelo moreno ensortijado, barba recortada y una sonrisa permanente, necesita hablar, desahogarse. «l_a mortalidad infantil [aqui] es impresionante, mucho mayor que en otras zonas de Bolivia.» [...]
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